El pasado 10 de febrero de 2026, el Ministerio de Salud y Protección Social cambió las reglas del juego para la operación de piscinas en Colombia. Esta nueva norma no es solo un trámite; es un estándar de calidad mucho más riguroso que busca proteger la salud pública mediante el control estricto de parámetros físicos, químicos y microbiológicos.